Aceites Esenciales
Los aceites esenciales son el alma de la aromaterapia: unas gotas cambian por completo cómo se siente una habitación. Aquí tienes desde los clásicos —lavanda, árbol de té, naranja dulce— hasta esencias que se ven bastante menos.
Cómo usar los aceites esenciales en casa
Un aceite esencial es el extracto concentrado de una planta: hacen falta kilos de materia vegetal para llenar un frasco pequeño. Por eso se usa por gotas y casi nunca puro sobre la piel.
En el difusor
Entre 3 y 8 gotas según el tamaño de la sala y la capacidad del depósito. Empieza por abajo: siempre puedes añadir una gota más, pero quitar aroma de una habitación no hay manera. Lavanda o manzanilla para la noche, eucalipto o menta para trabajar, cítricos para la mañana.
Sobre la piel, siempre diluido
Mézclalo antes con un aceite base como almendras dulces o jojoba: una proporción prudente es entre un 1 % y un 3 %, es decir, 2 o 3 gotas por cada cucharada de aceite vegetal. Y prueba primero en una zona pequeña del antebrazo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas gotas de aceite esencial pongo en el difusor?
Entre 3 y 8 según el tamaño de la sala. En un dormitorio pequeño, con 3 o 4 vas sobrado.
¿Se pueden aplicar puros sobre la piel?
No es recomendable: van siempre diluidos en un aceite base para evitar irritaciones. Tampoco se ingieren.
¿Son seguros con perros y gatos?
Algunos aceites, como el árbol de té, los cítricos o el eucalipto, no son aptos para gatos y perros. Difunde en espacios ventilados, deja que el animal pueda salir de la habitación y consulta con tu veterinario si tienes dudas.